Eran las 7´15h de la mañana del 22-09-12 cuando salimos de la plaza del
mercado de Abastos de Rus. El grupo lo formábamos 11 compañeros :
miembros del Club de senderismo Los Escuderos y algunos amigos que se
sumaron a la experiencia. La poca presencia se debió a la proximidad de
la Fiesta de Mozos y los preparativos de disfraces y máscaras. No
obstante, ya pesar del caluroso día, tuvimos la suerte de disfrutar después de mucho tiempo sumergido bajo las aguas del pantano de Giribaile, del hipogeo de La Veguilla.
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| Encabezando el grupo tres nuevos miembros del club: Juan, Fernando y Miguel. |
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| Mi hijo Javier sentado en la fuente del Charcón |
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| Bajando por el camino de La Crespa hacia la Torre del Obispo |
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| Pasando junto al derruido cortijo Chico la Blusa |
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| Entramos al magnífico monte mediterráneo del arroyo Valdecanales camino de casa Abajo |
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| Por el antiguo sendero de alcaparroneros, carboneros, cazadores, pastores... |
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| Primeros rayos de sol que sobresalen del monte Chaparral. Abajo el cortijo Casa Abajo o Montefuerte |
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| El grupo toma el camino en dirección a Valdecanales |
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| Joaquín nos tiró esta magnífica foto de grupo: Javier, Fernando, Ana, Miguel, Fernando, David, Yo, Gabriel, Paco y Juan. |
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| David desconocía la existencia de este curioso y único cenobio o hipogeo visigótico del sur de España |
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| Maravillosa foto desde el interior del hipogeo de Joaquín |
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| Podemos apreciar las arcadas ciegas de la fachada |
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| Javier junto a la fuente de la Alcobilla o del Piojo, a los pies del hipogeo |
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| Cambiando impresiones sobre el camino a seguir: ribera del pantano o carretera |
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| Nos encontramos varios cauces de arroyos secos difíciles de atravesar |
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| Apretaba la calor. Es mejor subir a la carretera |
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| Entrada al hipogeo de la Veguilla. Algunos eruditos piensan que es una cámara mortuoria. |
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| Javier junto a la puerta de entrada |
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| Impresionante cueva fechada entre los siglos VI-VII. ¡Si la tuvieran los americanos...! |
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| A mi hijo le comenté que en este lugar había unas antiguas caleras de cal donde trabajaban mi padre y mis tíos. Quemaban la caliza para obtener cal con que se encalaban las fachadas. Ahora están sepultadas bajo tierra. Solo queda la fachada de un horno. |
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| La cuesta de los Calerines la subimos con mucho calor. La camiseta de Miguel no es que sea de dos colores. A la sombra de esta higuera contemplamos el bonito valle de Giribaile. |
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| Antes de entrar al pueblo comentamos, a la sombre de un pino, las incidencias del día. |
Muy bonita ruta. Me suenan muchos nombres de los que comentas ya que mi padre me contaba que cuando era un crío iba de un lado a otro caminando por Rus. Me gustaría ir alguna vez a hacer alguna de esas rutas. Saludos
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